Es irónico, sé que nadie lee esto, sin embargo me empeño en seguir escribiendo. Quizás es justamente saber que nadie lo lee que me proteje un poco, y me deja escribir lo que quiera, sabiendo que cabe la posibilidad que alguien lo vea, pero que la misma es remota.
Mi cuerpo me dice que no quiere más. Es gracioso, pero mi cabeza logró hábilmente desconectarse tan completamente de mí, que no puedo notar absolutamente nada de lo que me pasa, a menos que mi cuerpo me avise. Y así, cada vez más cerca del asma, me pregunto si quizás no es el clima, sino mi vida. Me encuentro explotando, sin destino, sin lugar. Más que nunca.
Me canso un poco más de mí cada día que pasa.
Hoy elegí seguir adelante, aprendí Francés, derroché un poco más del tiempo que nos dan, sin excepción, día tras día, confiados con que haremos algo con él. Por el momento, lo utilizo para crear nuevas maneras de somatización, que sorprendan a los médicos. Al no tener el valor para rendirme rápidamente, lo hago despacio, órgano a órgano.
Mañana... bueno, cuando se está como yo, se vive día a día.
Hoy casi termina.
Tuesday, May 18, 2004
Subscribe to:
Comments (Atom)
